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Cómo suscribirte a una backroom en RateMyFeet

Publicado por The RMF TeamActualizado 17 de septiembre de 2026

La backroom de una creadora en RateMyFeet es privada, y su acceso se vende por meses. El camino desde su portada hasta dentro tiene algunos pasos que no son evidentes la primera vez, sobre todo porque el dinero no pasa en absoluto por RateMyFeet. Esta guía los recorre todos.

  1. Pide acceso

    En la portada de una creadora, toca Pedir acceso y confirma. No se cobra nada, y ella tiene siete días para responder.

  2. Espera su respuesta

    Si dice que sí, recibes un correo con tu referencia, el importe y tu plazo para pagar.

  3. Págale directamente

    Abre tu página de instrucciones, elige uno de sus enlaces de pago y escribe tu referencia RMF en la transferencia.

  4. Declara tu pago

    Vuelve a la página de instrucciones y toca He pagado. Ella se entera al momento.

  5. Entra en la backroom

    En cuanto confirma que ha recibido el dinero, tu acceso se abre y recibes un correo con tus fechas reales.

La portada y el precio

La portada de una creadora: su promesa, tres moods, el precio mensual y el botón Pedir acceso.

Cada backroom tiene una página pública llamada portada. Lleva una imagen, una promesa escrita por la creadora, algunos moods y un precio mensual. Es apta para todos los públicos, porque la leen los buscadores, y nunca describe lo que hay dentro.

Ese precio compra un mes. Nada se renueva solo, no se guarda ningún método de pago y nunca se cobra ninguna tarjeta: cada mes se pide y se paga a mano. Si no haces nada, tu acceso termina, y ahí se acaba.

Pide acceso

La ventana de solicitud: el precio, los cuatro pasos, la confirmación de mayoría de edad y la casilla de renovación preparada.

El botón bajo su portada abre una pantalla corta con lo que te comprometes a hacer: su precio en su moneda, los cuatro pasos que vienen y una confirmación de que tienes 18 años o más.

También hay una casilla, «Preparar mi renovación cada mes», marcada por defecto. Conviene entenderla, porque parece hacer algo que no hace. No te cobra nada, y no puede: solo significa que tres días antes de que termine tu mes se crea por ti la solicitud del siguiente y se te envían las instrucciones. Sigues eligiendo si pagas o no. Puedes desmarcarla en ese momento, o más tarde, desde tu página de suscripciones.

Cuando envías la solicitud, la creadora ve tu nombre de usuario, tu avatar público y desde cuándo existe tu cuenta. Con eso decide. Tiene siete días para responder. Si no lo hace, la solicitud caduca sola y se te avisa. No se ha cobrado nada, porque en esta fase nunca se cobra nada.

Ella dice que sí

La página de suscripciones después del sí de la creadora: la solicitud espera tu pago, con un botón Pagar ahora.

Recibes un correo, y el botón de su portada cambia. El correo trae tres cosas:

  • Tu referencia. RMF- seguido de cuatro caracteres, generada para esta solicitud.
  • El importe, exactamente como era cuando lo pediste. Si mañana sube su precio, tu solicitud no se ve afectada.
  • Tu plazo. Siete días para pagar y decirlo.

El correo te lleva a tu página de instrucciones, que es la que dirige todo lo demás.

Si dice que no, no se envía ningún motivo, y no puedes volver a pedírselo durante treinta días.

Págale directamente

La página de instrucciones: el importe, la referencia RMF con su botón de copiar y los enlaces de pago de la creadora.

Esta es la parte que la gente no espera, así que conviene decirlo claro: RateMyFeet nunca tiene el dinero. Le pagas a la creadora, con un servicio que ella eligió, y la plataforma no está en medio. Por eso no hay ningún formulario de tarjeta por ninguna parte.

Tu página de instrucciones muestra sus enlaces de pago, con una línea para cada servicio sobre lo que hay que vigilar en ese. Elige el que ya uses.

Escribe tu referencia en el mensaje del pago. Con ella la creadora asocia tu transferencia a tu solicitud y al mes correcto. Puede que esté respondiendo a varias personas el mismo día, y la referencia es lo que las distingue.

Declara tu pago

La página de instrucciones después de declarar: la fecha en que dijiste que pagaste y el aviso de que la creadora ya lo sabe.

Cuando hayas enviado el dinero, vuelve a tu página de instrucciones y toca «He pagado». Declarar significa una sola cosa: dices que has pagado. Es tu palabra, con fecha y hora, y queda escrita en el historial de la solicitud, donde nadie puede reescribirla.

Declarar hace dos cosas útiles. Le avisa a ella de que vaya a mirar, y pone en marcha un reloj: un pago declarado que pasa una semana sin respuesta se entrega a RateMyFeet para que decida. A ella se le recuerda el tercer día y se le avisa el sexto. Cuando es su silencio lo que nos manda el caso, abrimos tu acceso con base en tu declaración, salvo que las pruebas digan otra cosa.

Un pago declarado nunca caduca. Puede que el dinero se haya movido, así que solo lo cierra una decisión de verdad, suya o nuestra.

Si responde «No he recibido nada», tu solicitud vuelve a ti con un plazo nuevo para pagar, y se te avisa. Si lo responde por segunda vez al mismo pago, el caso pasa a RateMyFeet. Lo que podemos hacer con él, y lo que no, está en El pago directo, explicado.

Tu acceso se abre

Cuando ella confirma, tu acceso se abre en ese mismo momento y recibes un correo con tus fechas reales. No existe un estado en el que ella haya cobrado y la puerta no se haya abierto.

La página de instrucciones no predice ninguna fecha antes de eso, a propósito, porque depende de cuándo confirme ella y no hay forma honesta de adivinarlo.

Tu mes y su gracia

  1. Día 1

    Ella confirma, empieza tu mes

  2. 3 días antes del final

    Se prepara tu renovación, si la dejaste activada

  3. Fecha de fin

    Tu mes ha terminado

  4. 3 días después

    Termina la gracia, y con ella el acceso

Un mes de acceso, y lo que pasa alrededor de su final.

Cuando termina tu mes, la puerta sigue abriéndose tres días más. Es la gracia, y existe para que una renovación en curso nunca se encuentre la puerta cerrada. Si cancelas, renuncias a la gracia.

Renovar

Una renovación es el mes siguiente, pedido mientras el actual sigue en marcha. Puedes pedirla hasta un mes antes de que termine tu acceso. No necesita un nuevo sí, porque ella ya te dijo que sí una vez: solo espera tu pago, y hay que pagarla antes de que terminen tus tres días de gracia.

Su precio sale de tu acceso actual, no de su portada. Eso es lo que mantiene tu precio mientras tus meses se encadenan sin interrupción, aunque ella suba el suyo. Si rompes la cadena, cancelando o dejando pasar la gracia, el siguiente empieza con su precio del momento.

Una renovación también sobrevive a una puerta cerrada. Cerrar rechaza a gente nueva, nunca a quien ya está dentro.

Pagar antes no te cuesta nada. Si tu acceso todavía abre la puerta cuando ella confirma, gracia incluida, el nuevo mes se suma a tu fecha de fin anterior en vez de empezar desde su confirmación.

Cancelar

Todo lo que pagas vive en tu página de suscripciones: las solicitudes en curso y a quién le toca, los meses en marcha con su fecha de fin y su precio, y después los meses terminados.

Cancelar rompe la cadena. Tu acceso dura hasta el final del mes que pagaste, sin los tres días de gracia, y no se prepara ningún mes más. Dos detalles que conviene saber antes de tocarlo:

  • Quita las renovaciones que no has pagado, y conserva una renovación que ya has declarado. Una transferencia ya enviada no se pierde por tu propio clic, y ella todavía puede confirmarla.
  • Durante la gracia, cierra la puerta en el acto.

La discreción

Ningún otro miembro puede ver a quién estás suscrito. No hay lista pública, ni contador tipo seguidores, ni nada en tu perfil. Una suscripción solo la conocen tres partes: tú, la creadora y el equipo de RateMyFeet cuando hay que resolver un caso.

Dentro de una backroom, los demás suscriptores te ven bajo un alias. Algo como «Suscriptor 4821», elegido solo para esa backroom y sin ninguna relación con tu alias en otra. No se deriva ni de tu nombre ni de tu identificador.

La creadora ve tu nombre de usuario. Tiene que verlo: es ella quien asocia un pago a una persona. Con él ve tu avatar público, la antigüedad de tu cuenta, y la referencia y el importe de tu solicitud. No ve tus otras suscripciones.

Corazones, comentarios y stories. Un corazón que das se cuenta, y nadie, la creadora incluida, sabe que viene de ti. Un comentario que escribes se muestra a los demás bajo tu alias y a ella bajo tu nombre de usuario, ella puede borrarlo, y se queda donde está cuando termina tu mes. Cuando ves una story, ella sabe cuántas personas la han visto, nunca quiénes.

Lo que hay dentro de una backroom no aparece en ningún ranking, ningún feed ni ningún buscador. Y lo que ves ahí se queda ahí: no puedes copiarlo, grabarlo ni redistribuirlo.

Si algo sale mal

  • Nunca responde a tu solicitud. Caduca a los siete días y se te avisa. No se ha cobrado nada.
  • Nunca responde a tu pago declarado. Al cabo de una semana pasa a RateMyFeet, y se os avisa a los dos.
  • Cierra su puerta mientras estás dentro. Tu mes llega a su fin, y tu renovación sigue adelante.
  • Deja el estatus Pro. Recibes un correo, las renovaciones se detienen y el mes que pagaste llega a su fin.
  • Pausa su cuenta. Su backroom sigue visible para ti hasta que termine tu mes.
  • RateMyFeet suspende su backroom. Todos los accesos terminan de golpe, la puerta se cierra y la portada desaparece, y levantar la suspensión no devuelve nada de eso. RateMyFeet no reembolsa nada, porque nunca tuvo tu dinero: un reembolso se resuelve entre tú y ella, según las reglas del servicio de pago que usaste.
  • Borras tu cuenta. Pierdes el acceso que pagaste, y no se reembolsa nada. Mientras uno de tus pagos declarados siga sin resolverse, el borrado espera, treinta y siete días como mucho.

Las reglas detrás de todo esto están en las condiciones de uso, y la parte del dinero en El pago directo, explicado. Si lees esto desde el otro lado de la puerta, el camino de la creadora está en Cómo abrir tu backroom.